Si ya has navegado por mi web sabrás que la palabra Bioboard nace de haber unido la palabra BIO, que significa vida y la palabra inglesa BOARD, que significa tablero o mural, e inspirándome en las conocidos Visionboards, que son una potente herramienta de manifestación, es que decidí crear la palabra Bioboard. Con la diferencia de que un bioboard, en vez de ser un tablero de las cosas que deseamos que pasen en nuestra vida, se trata de un tablero que recoge las cosas que realmente nos han pasado usando la técnica del collage.
Para quienes no lo sepan el collage es una técnica pictórica, cuya palabra viene del francés, y que consiste en unir imágenes, trozos, pedazos, recortes de diferente procedencia y juntarlos todos en una única composición. Y si estás pensando, que quizás, para hacer esto tienes que ser una artista, la respuesta es no. Y, además, te voy a decir que la realidad es que todas llevamos una artista en nuestro interior, porque a lo largo de nuestro día realizamos un montón de actividades que requieren de aplicar nuestra creatividad sin que ni siquiera lo sepamos: maquillarnos, peinarnos, cocinar, elegir nuestra ropa, redactar un email… todas estas cosas requieren de dosis de creatividad en mayor o menor medida. Así que ya no me vale la excusa de: – “Carol, es que yo no soy creativa” porque no te la compro 😉
Pero quizás ahora me digas: – “Carol, es que yo no he hecho un collage en mi vida”.
– ¿Cómo que no? ¿Qué hiciste aquella vez que no tenías un disfraz para ti o para tu hijo?, ¿No te pusiste a unir unas gafas por aquí, una peluca por allá, esta tela que hace de capa y armaste una espada con un cartón? ¿Qué pensabas que estabas haciendo? Pues claramente un collage.
Y seguro que si te pones a pensar hay más situaciones en las que lo has tenido que hacer, pero no eres consciente. Obviamente, aquellas personas que tienen profesiones creativas hacen esto de forma habitual: un fotógrafo armando una escenografía, un escaparatista montando uno, una estilista haciendo un recogido de novia…
– “Carol, pero que yo soy ( PON AQUÍ A LO QUE TÚ TE DEDIQUES ) ¿De qué collage me estás hablando?”
– ¡Anda que no! ¿Recuerdas aquella vez que tenías que preparar una presentación para una reunión que recogiera el resumen de las gestiones que se habían hecho para un cliente? Ahí estabas armando un collage, de información, pero un collage al fin y al cabo.
Pero armar tu collage Bioboard es mucho más divertido que todos los ejemplos que te he dado porque se trata de armar un collage que recoja momentos y recuerdos de tu vida donde la protagonista vas a ser tú. ¿Y para qué? Pues para que conectes con tu historia y unas todas las piezas del reompecabezas de tu vida en una imagen única que cada vez que la veas de un vistazo te diga, quién eres, lo que has hecho, lo que has vivido, lo que has superado y te de el impulso necesario para saber a dónde vas. Con la satisfacción, además, de haberlo armado tú misma.
Aunque también tienes la opción de que yo lo arme por ti 😊, pero incluso en ese caso tu vas a participar en todo el proceso porque sin tu ayuda no podría hacerlo.
¿Cómo hago entonces para hacer mi propio collage Bioboard si nunca antes he hecho uno?
Sigue leyendo porque te voy a dar los 4 imprescindibles para poder hacer el tuyo.
Pues es muy sencillo. Lo primero de todo, tienes que tener las ganas, porque es un proceso muy bonito que va a requerir que le dediques un tiempo. Y la clave está en que ese tiempo de elaboración los disfrutes y que sea algo que hagas con gusto y sin ningún tipo de presión, como cuando estás haciendo una actividad que te gusta: leer, pasear, meditar, punto de cruz, yoga, cocinar…lo que sea que te guste.
1 RECURRE A TUS VIEJOS ÁLBUMES
Navega por todas tus fotos antiguas, álbumes del colegio, de viajes con tus amigos, el viaje de fin de curso, fotos de la escuela. Si ya tienes muchas fotos en digital revisa tus discos duros externos. Y por supuesto los álbumes de fotos de tus papis si los tienes. A lo mejor no los tienes en casa, pero es una excelente razón para ir de visita y ver viejas fotos con tus familiares.
2 TIRA DE AGENDA DE CONTACTOS Y LEVANTA EL TELÉFONO
Te pasa a veces que sabes que tú no tienes unas fotos, pero recuerdas que Pepita o Fulanita llevaron su cámara o teléfono, o recuerdas esa foto que tu amiga tenía colgada en su habitación. Esta es sin duda una excelente forma de retomar viejos contactos por una muy buena causa y además, despertarás el interés de esas personas de por qué estás queriendo recopilar esas fotos. Te las pueden escanear, enviar por whatssap o por email, incluso podéis aprovechar una tarde para tomar un café y recordar anécdotas pasadas. Todo esto forma parte de ese proceso de reconexión con tu historia.
3 REVISA TU TRASTERO
O tu antigua habitación en casa de tus padres o tus abuelos, seguro que todavía quedan cosas tuyas. En mi caso en casa de mi padre estaba todo, y cuando digo todo me refiero a TODO. Mis juguetes, mis sobres y cartas, mis muñecos, mis medallas de gimnasia rítmica, mis teléfonos móviles viejos, mis trabajos del instituto… Esta es una maravillosa oportunidad para conectar directamente con tu pasado, ordenar, clasificar e incluso hacer un ejercicio de desapego donando lo que no uses o vendiendo tus cosas en plataformas de segunda mano. Yo lo hice y es un ejercicio muy poderoso y satisfactorio.
4 APROVECHA PARA VER VIEJAS CINTAS DE VÍDEO
Las que tenemos ya una edad, y bien orgullosas de tenerla, 😊 sabemos que no todo es digital y que en nuestra juventud había casettes y cintas VHS que son testigo de nuestros mejores bailes, actuaciones escolares, cabalgatas de reyes y celebraciones varias. Si eres de las afortunadas que puede acceder a tan preciados archivos documentales tira de ellos para hacer tu bioboard. Incluso si no tienes dónde reproducirlos. Sacar una foto de tus viejas cintas también es una forma de incluirlos en tu historia.
Como verás no son acciones difíciles de ejecutar pero que sí requiere tiempo, voluntad de hacerlo y compromiso contigo misma de hacerlo, y te aseguro que te lo vas a pasar fenomenal.
Pero después de estas 4 recomendaciones puede ser que me digas: – “Carol, desafortunadamente no tengo nada de eso, por el motivo que sea”.
(Y te lo digo porque se ha dado el caso) Pues no te preocupes, porque de igual manera eso no es impedimento para armar tu propio collage. Pero eso te lo voy a contar en el próximo post.
Ya no tienes excusa para no bajar al trastero este fin de semana a conectar con tu historia.
¡Cuéntame cómo te va!